Museo abierto

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En 2010 el Consejo Internacional de Museos (ICOM-UNESCO) lanzó el lema: Museos para la armonía social, para que los museos habían reflexionado sobre su responsabilidad como espacios de integración social y con el objetivo de que exploren las posibilidades del patrimonio cultural como herramienta para la promoción de la igualdad y para la eliminación gradual de barreras entre los integrados, los excluidos y los precarios. 

Estas y otras reflexiones alrededor del papel actual que tienen los museos en la sociedad, la necesidad de llegar la “otros” públicos y su propia función social llevan a que los museos salgan fuera de sus muros y se acerquen a colectivos sociales con dificultades de acceso al patrimonio cultural conservado en estos centros. Esta idea en el Museo Etnolóxico fue llevada a cabo de forma gradual, primero a través de proyectos individuales y después de un programa global para acercar el patrimonio etnográfico la esos otros públicos no habituales en los museos, en muchas ocasiones saliendo de la propia instituición museística. 

Se realizaron tres proyectos diferentes del departamento de educación y acción cultural del Museo, que nacieron en momentos distintos: Recordar en el museo, Museo en la cárcel y Nos vemos en el espejo. En cada uno de ellos se trabajó con colectivos diferentes: Asociación de Familiares de Enfermos de Alzhéimer de Ourense (AFAOR), Cárcel de Pereiro de Aguiar (Ourense) y Cruz Roja O Ribeiro (Ribadavia), convergieron en un mismo programa denominado Museo Abierto. 

Los proyectos, nacidos de forma embrionaria en 2005, fueron creciendo y consolidándose a lo largo de los años, convergiendo en 2009 en el programa Museo Abierto activo con los tres proyectos hasta 2012. La "Asociación de Amigos do Museo Etnolóxico y del Conxunto Histórico de Ribadavia" (AMECHIR) estuvo presente en el apoyo logístico y gestor para el desarrollo de las actividades de todo el programa.